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ALABADO EL GRAN MANANTIAL
¡Alabado el gran manantial, que de sangre Dios nos mostrò!
¡Alabado el Rey que muriò; Su pasiòn nos libra del mal!.
Lejos del redil de mi dueño Vime pecador, perdido y vil,
El Cordero sangre vertiò, Me limpia sòlo este raudal.
CORO
Sè que sòlo asì, Me emblanquecerè
(//Sè que sòlo asi, me emblanquecerè//)
Làvame en tu sangre Jesùs, (sì Jesùs)
Y nìvea blancura tendrè, (tendrè.)
2
La punzante insìgnea llevò; En la cruz dejò de vivir,
Grandes males quiso sufrir; No en vano Cristo sufriò;
Al gran Manantial conducido, Que de mi maldad ha sido fin,
“Làvame” le pude decir, Y nìvea blancura me diò.
3
Padre, de ti lejos vaguè; Extraviòse mi corazòn,
Como grana mis culpas son; No con agua limpio serè.
A tu fuente magna hoy vengo, Tu promesa creo Oh buen Jesùs,
La eficàz virtud de tu don, La nìvea blancura me dè.
Autor. H.S. Perkins.
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