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NAVEGA EN EL MAR
Navega en el mar, de la vida un barco,
Bamboleado por cruel y fatal tempestad;
Muy cerca a estrellarse en contra las rocas,
Ya perdido el timòn, sin regufio a encontrar.
Cuando entonces una luz brilla,
Cual estrella en su fulgor;
Y sobre el cristal de las aguas,
Del fanal su luz cundiò.
CORO
Marino, vete al puerto, su luz alumbra (alumbra) el mar,
Dirìgete al asilo, a Cristo el gran Salvador;
Marino, vete al asilo fiel que es Cristo el gran Salvador.
2
Mi barco era aquel pròximo para hundirse,
La tormenta arreciaba y la noche sin luz;
¡Que gozo a mi ser, buenas nuevas trajeron!,
Al cambiar mi sendero, ya guiado a Jesùs.
Esa hermosa luz aùn brilla,
En el mundo sin cesar;
Y sobre las altas olas,
Nos guiarà en seguridad.
3
Marino escucha la voz y tu barco,
Hoy dirige a la luz del brillante fanal;
Que para guiar los perdidos es puesta,
Conducirlos al puerto, alumbrando la mar.
Y cruzar el mar podremos,
Y al cielo al fin llegar;
Al Señor Jesùs veremos,
En aquel eterno hogar.
C. H. Morris.
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