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LA LUZ DE UN APÓSTOL
(Elección)
La gente me pregunta el por qué, He cambiado mi forma de
vivir;
Yo vivía en pecado y en maldad, Ofendiendo en todo a mi
Señor.
Yo era semejante a aquél varón, No podía contemplar la luz
del sol,
Era ciego, inseguro de vivir, En un mundo de peligros y
temor.
CORO
Pero un día contemplé la luz del sol, Que brillaba con su
grande resplandor;
Me sentía muy contento al mirar, La grandeza que mi Dios
manifestó.
Esa luz es un Apóstol del Señor, Me sacó de las tinieblas y
el error;
Me enseñó un camino a seguir, Y con Él ahora yo estoy muy
feliz.
2
A dioses de madera y de metal, Adoraba con mucha devoción;
Esperaba su fiel contestación, Que tristeza, vivía en ese
error.
De pronto escuché una hermosa voz, Y me dijo: “No ofendas
más a Dios”,
“Ven, conmigo; te voy a enseñar, Al Dios vivo que debes
adorar”.
3
El mundo no le puede recibir, Pues la obra no llegó a su
corazón;
Y desprecian la palabra de verdad, Que un Apóstol nos viene
a enseñar.
Por gracia este pueblo le aceptó, Y creemos que Apóstol es
de Dios;
Ya no ignora el camino de verdad, Su palabra nos vino a
libertar.
2º. CORO
Pues la obra más perfecta esta es, Que creamos al que Dios
quiso Elegir;
Esa obra es la que me hace sentir, Que Samuel es un Apóstol
del Señor.
Pues la obra más perfecta esta es, Que creamos al que Dios
quiso elegir;
Es un fuego que desciende hacia a mí, Que ha cambiado mi
manera de vivir.
Soy tan feliz, por Ti; Samuel.
LDM
Manuel Espinosa Palafox.
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